¿Notas que en invierno la piel está más tirante, sensible o apagada, incluso aunque la rutina sea correcta?
¿Da la sensación de que cuanto más se intenta “arreglar”, peor responde?
Si esto resulta familiar, no es casualidad. El invierno es una de las estaciones más exigentes para la piel. El frío, los cambios bruscos de temperatura y la calefacción pueden alterar la función barrera y favorecer la reactividad cutánea.
En consulta es frecuente observar cómo, ante estos signos, se recurre a rutinas cada vez más largas o a activos más potentes, buscando una solución rápida. Sin embargo, la experiencia clínica y la evidencia disponible apuntan a una estrategia diferente: en los meses fríos, la piel necesita calma, coherencia y constancia.
Desde un enfoque dermatológico, el invierno es un buen momento para volver a lo esencial y reforzar la función barrera con un protocolo minimalista, basado en activos bien estudiados y fórmulas respetuosas, evitando en la medida de lo posible una sobreexposición innecesaria a ingredientes potencialmente irritantes.
La base de todo: una limpieza suave y respetuosa
La limpieza es el primer gesto de cuidado de la piel, y también uno de los más infravalorados. Muchos limpiadores disponibles en el mercado tienen un poder detergente excesivo, capaz de arrastrar no solo la suciedad, sino también los lípidos naturales que protegen la piel.
En invierno, este efecto puede traducirse en sequedad, sensación de tirantez o mayor reactividad.
Una limpieza suave no implica una limpieza menos eficaz. El objetivo es eliminar impurezas, restos de maquillaje o protección solar, respetando la integridad de la barrera cutánea y el equilibrio del microbioma.
Dentro de este protocolo se integra el Exfoliating Cleanser. A pesar de su nombre, su formulación está pensada para favorecer una renovación cutánea controlada mediante ácidos exfoliantes suaves.
- Frecuencia orientativa: según tolerancia. Desde días alternos hasta dos veces al día, ajustando su uso a la respuesta de la piel.
- Beneficio principal: ayuda a mejorar progresivamente la luminosidad y la textura cutánea.
Rutina de mañana: protección y refuerzo antioxidante
Durante el día, la piel se enfrenta de forma constante a factores externos como la radiación solar, la contaminación, el estrés oxidativo y otros elementos del exposoma cutáneo que influyen en su equilibrio y envejecimiento. El objetivo de la rutina de mañana es ayudar a la piel a defenderse frente a estos estímulos.
- Limpieza: comenzar con el rostro limpio, adaptando la frecuencia de lavado a las necesidades individuales.
- Antioxidantes: el Triple Power Antioxidant Serum, con vitamina C, niacinamida y ácido ferúlico, está formulado para contribuir a una piel más luminosa y con un tono más uniforme. Los antioxidantes son un pilar fundamental en la rutina diaria por su papel frente al estrés oxidativo.
- Hidratación y soporte de la barrera: Barrier Boost Hydration ayuda a mantener la piel confortable, flexible y protegida frente a la sequedad ambiental típica del invierno.
- Fotoprotección: incluso en los meses fríos, la protección solar sigue siendo relevante. El Mineral Sunscreen SPF50, formulado con filtros minerales no nano, ofrece protección de amplio espectro y suele ser bien tolerado en pieles sensibles o reactivas.
Rutina de noche: regeneración progresiva y limpieza consciente
Por la noche, la piel activa de forma natural sus mecanismos de reparación. Es el momento idóneo para introducir activos con mayor capacidad de renovación, siempre de manera gradual.
- Limpieza: repetir la higiene para eliminar restos de protector solar, maquillaje o contaminación.
Si se ha utilizado maquillaje o protector solar resistente al agua, puede valorarse una doble limpieza, comenzando con un primer paso de aceite limpiador o agua micelar, seguido del limpiador habitual. - Retinoides: la Retinal Cream incorpora retinal, un precursor directo del ácido retinoico, ampliamente estudiado por su papel en la mejora de la textura cutánea y la apariencia de líneas finas.
Nota clínica: en pieles sensibles o reactivas, se recomienda un uso escalonado. Comenzar con 2 noches por semana e incrementar la frecuencia de forma progresiva según tolerancia.
- Hidratación: finalizar con Barrier Boost Hydration, formulada con ceramidas y otros ingredientes que ayudan a reforzar y reparar la barrera cutánea durante el descanso nocturno.
Miniplan de cuidado diario (3 gestos que marcan la diferencia en invierno)
Antes incluso de pensar en activos o productos, este protocolo se apoya en tres gestos sencillos que influyen de forma directa en cómo la piel atraviesa el invierno:
- Lavar el rostro con agua tibia, no caliente. El agua caliente puede debilitar aún más la barrera cutánea.
- Evitar frotar la piel. Secar con pequeños toques y aplicar los productos sin arrastrar ni presionar en exceso.
- Aplicar la crema hidratante de forma generosa sobre la piel aún húmeda. Esto ayuda a mantener la hidratación y mejorar la sensación de confort.
Un protocolo pensado para acompañar, no para complicar
En invierno, muchas rutinas fracasan no por falta de activos, sino por exceso de estímulos. Este protocolo no busca acelerar procesos ni imponer resultados, sino acompañar a la piel en una de las épocas más exigentes del año.
La propuesta es clara: menos productos, mejor formulados; menos agresión, más constancia. Una limpieza que respete, antioxidantes que ayuden a proteger frente al exposoma y activos nocturnos introducidos con criterio.
Cuando la piel recupera el confort, la textura mejora y el tono se vuelve más uniforme, no suele ser por un gesto aislado, sino por una rutina coherente sostenida en el tiempo.
Si se busca cuidar la piel durante esta época especialmente sensible y se valora una cosmética formulada desde el respeto, sin ciertos ingredientes controvertidos, puede descubrirse la línea Dr Sara Simonsen.
Una cosmética creada desde un enfoque dermatológico, minimalista y consciente, pensada para acompañar a la piel cuando más lo necesita.
Aviso importante
Este contenido tiene una finalidad informativa y se basa en la evidencia científica disponible hasta la fecha. No sustituye la consulta médica personalizada. Para recomendaciones adaptadas a cada caso concreto, consulte con un profesional sanitario de confianza.





