(o por qué, hoy, la vitamina C no siempre es suficiente por sí sola)
Durante años, la vitamina C ha sido uno de los antioxidantes más estudiados y utilizados en dermatología cosmética. Es una molécula valiosa, con un amplio respaldo científico. Sin embargo, el estilo de vida actual expone la piel a factores que van más allá del sol: luz visible, contaminación, radiación infrarroja y estrés.
A este conjunto lo llamamos exposoma, y sabemos que influye tanto en la salud como en la apariencia de la piel.
En consulta observo algo recurrente: personas que utilizan vitamina C de forma constante, pero siguen notando la piel apagada o con tono irregular. En muchos casos, lo que necesitan no es “más vitamina C”, sino una estrategia antioxidante más amplia y estable.
Por eso hoy quiero hablarte de la importancia de combinar antioxidantes y del concepto de sinergia dentro del marco cosmético.
1. El estrés oxidativo: entender el contexto
Los ROS (especies reactivas de oxígeno) son moléculas que se generan cuando la piel se expone a agentes externos.

En exceso, pueden desencadenar procesos de oxidación que afectan proteínas, lípidos y ADN celular. Es un fenómeno fisiológico, pero puede intensificarse cuando coinciden varios factores del exposoma.
Además de la radiación UV, hoy consideramos tres principales fuentes de estrés oxidativo:
- Rayos UV (A y B): el agente clásico.
- Luz visible (HEV): incluida la luz azul, con un papel cada vez más estudiado en pigmentación.
- Contaminación e infrarrojos: asociados a inflamación de bajo grado.
Comprender esta diversidad de estímulos nos permite entender por qué un único antioxidante puede quedarse corto.
2. ¿Por qué la combinación de antioxidantes es más interesante que un único activo?
La vitamina C es un antioxidante clave, pero incluso en sus formas estabilizadas —más resistentes que la forma pura— puede beneficiarse de la presencia de otros ingredientes que aporten:
- más estabilidad,
- regeneración parcial entre antioxidantes,
- efectos complementarios en distintas vías oxidativas.
Estudios clásicos han analizado combinaciones como vitamina C + ácido ferúlico + vitamina E, mostrando que la acción conjunta puede ofrecer un enfoque más global frente al estrés oxidativo.
En cosmética avanzada, no buscamos un “ingrediente estrella”, sino fórmulas equilibradas que aborden el exposoma desde distintos ángulos.
3. Vitamina C: un antioxidante esencial en sus formas estabilizadas modernas
Existen distintas formas de vitamina C, y muchas de ellas se han desarrollado para mejorar su estabilidad y su tolerancia. En el ámbito cosmético, la vitamina C destaca por tres funciones principales:
A. Antioxidante clave
Contribuye a neutralizar radicales libres generados por factores ambientales.
B. Luminosidad y uniformidad del tono
Se utiliza ampliamente en fórmulas orientadas a mejorar la apariencia del tono y aportar luminosidad.
C. Apoyo en la síntesis de colágeno.
Actúa como cofactor en la formación de colágeno y contribuye a una piel con mejor presencia con un uso constante.

Las formas estabilizadas —como la que utilizo en mi fórmula— permiten una liberación más predecible, una experiencia sensorial agradable y una tolerancia óptima, manteniendo los beneficios característicos de este activo.
4. Ácido ferúlico: un antioxidante completo y complementario
El ácido ferúlico ha adquirido un papel relevante en formulación avanzada por su perfil propio, más allá de su interacción con la vitamina C.
Sus características más destacadas son:
A. Antioxidante por sí mismo
Posee capacidad para neutralizar especies reactivas de oxígeno, especialmente aquellas vinculadas a contaminación y luz visible.
B. Estabilidad y soporte formulativo
Ayuda a prolongar la actividad de antioxidantes sensibles a la oxidación, lo que favorece una acción más sostenida dentro de la fórmula.
C. Contribución a la luminosidad
Es habitual en formulaciones pensadas para mejorar la apariencia del tono y aportar luminosidad, especialmente en combinación con otros antioxidantes.
D. Amplitud de acción
Cada antioxidante cubre vías específicas.
El ácido ferúlico aborda rutas oxidativas que la vitamina C no cubre de manera principal, lo que permite un enfoque más amplio y completo.
En conjunto, ambos activos mantienen su protagonismo individual dentro de una estrategia antioxidante moderna.
5. La sinergia del Triple Power Antioxidant Serum
Al formular este sérum, busqué un equilibrio entre resultados cosméticos visibles, estabilidad y buena tolerancia. Algunos de los ingredientes clave son:
| Ingrediente | Papel principal | Complemento |
| Vitamina C estabilizada | Apoya la neutralización de radicales libres y contribuye a uniformidad del tono. | Aporta luminosidad. |
| Ácido ferúlico | Aumenta la estabilidad y potencia la acción antioxidante global. | Complementa la uniformidad del tono. |
| Niacinamida | Refuerza la barrera cutánea y mejora la tolerancia. | Contribuye a suavizar textura y tono. |
| Té verde (polifenoles) | Antioxidante vegetal muy estudiado. | Apoyo frente al estrés oxidativo. |
| Regaliz | Tradicionalmente utilizado para iluminar. | Útil en rutinas que buscan uniformidad. |
| Portulaca oleracea | Reconocida por su acción calmante. | Favorece el confort cutáneo. |
6. Antioxidantes y tono uniforme: un abordaje suave
La oxidación y la inflamación pueden influir en la aparición de irregularidades en el tono. Por eso, una combinación de antioxidantes e ingredientes calmantes suele ser una opción cosmética interesante para quienes buscan una piel más uniforme sin recurrir a exfoliantes intensos.
La unión de niacinamida, regaliz y portulaca ofrece un enfoque equilibrado que ayuda a mantener la piel estable, calmada y con aspecto más luminoso.
7. Una fórmula diseñada para la rutina de mañana
Pensé este sérum para quienes buscan un producto estable, cómodo de aplicar y con buena tolerancia.
- La forma estabilizada de vitamina C permite un uso sencillo y predecible.
- El ácido ferúlico refuerza esa estabilidad y amplía el espectro antioxidante.
- Los extractos botánicos aportan confort para la piel
No sustituye al fotoprotector: lo complementa dentro de una rutina bien estructurada.
8. Cómo integrarlo en tu rutina
El momento ideal para los antioxidantes es la mañana:

- Limpieza suave
- Triple Power Antioxidant Serum
- Aplica una pequeña cantidad sobre rostro, cuello y escote, con movimientos suaves.
- Se absorbe con facilidad y no deja residuo graso.
- Barrier Boost Hydration, crema hidratante si la piel lo necesita
- Fotoprotección
La estrategia antioxidante + fotoprotección es habitual en dermatología cosmética para un cuidado global.
Incorporar antioxidantes por la mañana es una forma sencilla y eficaz de preparar la piel para el día.
Y cuando los combinas con tu fotoprotector habitual, obtienes una rutina equilibrada que acompaña a la piel frente a los estímulos del exposoma.
No es una fórmula mágica: es ciencia bien aplicada y constancia.
Con el uso diario, esta combinación ayuda a que la piel se vea más luminosa, más uniforme y con un aspecto fresco y vital.
Un gesto pequeño, pero con impacto real en cómo tu piel se siente y se expresa cada día.
Aviso importante
Este contenido es informativo y se basa en la evidencia científica disponible hasta la fecha.
No sustituye la consulta médica personalizada.





